Deseas saber si Epicuro tiene razón cuando escribe que rechaza la idea de que “un hombre sabio se es suficiente para si mismo, y por eso no necesita amigos.”

Esta es la objeción de Epicuro en contra de esta idea de Estilpón y aquellos que creen que la Bien Supremo es un alma que es insensible a los sentimientos.

Al momento de expresar el termino Griego “falta de sentimiento” nos toparemos con un doble significado, que en una palabra se transferiría al Latin como “impatientia”.

Se puede entender de al contrario de lo que nos referimos. Lo que queremos decir es, una alma que rechaza la sensación del mal; pero se puede interpretar como un alma incapaz de tolerar el mal.

Sería entonces mejor decir “un alma que no puede ser dañada” o “un alma más allá por completo del plano del sufrimiento”.

En la escuela del Estoicismo tenemos una diferencia con las demás: nuestro ideal de una persona sabia siente sus problemas, pero los supera; el hombre sabio ni siquiera los siente.

Lo que tenemos en común es la idea de que una persona sabia es auto-suficiente. Sin embargo desea amigos, vecinos y asociados, sin importar cuan auto-suficiente sea.

Lo importante es entender la forma en la que es auto-suficiente. Por ejemplo, esta persona pueda estar satisfecha consigo misma, si pierde una mano por guerra o enfermedad, o si por un accidente pierde ambos ojos; esta persona estará satisfecha con lo que reste de su cuerpo. Y tendrá tanta plenitud con su cuerpo incompleto como cuando estaba intacto.

Pero mientras no llorará por sus miembros perdidos, preferiría no perderlos.

De la misma forma la persona sabia es auto-suficiente con sus amistades. Puede tener una vida plena sin ellas, pero prefiere no perderles. Esta persona sabia “puede” perder una amistad sin que sea una tragedia.

Pero nunca necesita quedarse sin amigos, pues esta persona tiene el control sobre como y cuando tener una perdida. Así como Fidias, que si llega a perder una estatua, puede esculpir otra de inmediato. Así mismo una persona sabia es maestra en hacer amigos y subsanar la perdida.

Si me preguntas como es que puedes crear amigos rápidamente, te dire, con el fin que acordemos que con esto pagaré mi deuda (a cuanto esta carta se refiere). Hecato, dice:

“ Si haz de ser amado, ama. ”
Ahí tienes un gran placer, no solo en mantener viejas amistades, pero también en crear nuevas.

Existe la misma diferencia entre ganar un nuevo amigo y ganarse uno que ya teníamos, como entre un granjero que siembra y el que cosecha.

El filósofo Atalo solía decir:

“Es más placentero hacer un nuevo amigo que mantenerlo, como para el artista es mas placentero pintar una obra que terminarla.”
Cuando uno esta ocupado en su propio trabajo, la misma absorción en el trabajo nos brinda gran placer; pero cuando nos alejamos para ver la obra maestra, el placer no es el mismo. El placer que recibe, esta tanto en ver la obra terminada, como en crear la obra misma.

Es el caso de nuestros niños, un joven adulto tiene frutos más abundantes, pero la infancia era más dulce.

Regresemos a la pregunta. Una persona sabia, tan auto-suficiente como pueda ser, desea amigos aunque sea con el simple propósito de practicar la amistad, y que sus cualidades más nobles no se adormenzcan.

No es con el propósito que dice Epicuro “para que alguien pueda sentarse a su lado mientras está enfermo, ayudarle en prisión o en la necesidad. Sino para que esta persona sabia pueda ayudar.

La persona que busca una amistad sólo para velar por sus propios intereses, lo hace de forma incorrecta. Al final estará como inicio, creo una amistad con el fin de que le ayude, pero a la primera señal de problemas, esta persona le abandonará

Estas se les llama “amistades de buenos tiempos”, son aquellas relaciones que tienen una utilidad cuando todo va bien. Por eso las personas prosperas tienen tropas de amigos; pero cuando fracasan o se encuentran en crisis las personas les abandonan y se quedan sólo aquellas que demuestran su valor.

También notamos esas amistades que por miedo, traicionan o abandonan. El inicio y final de estas amistades no pueden armonizar. Una persona que puede ser atraída por una recompensa a cambio de su amistad, debe de buscar la amistad del otro como única recompensa.

¿Bajo ese propósito, incluyo a una persona dentro de mis amistades Para tener alguien por quien morir, a quien acompañar al exilio, por quien pueda jugar la vida para evitar su muerte y pueda ser leal.

La amistad que me describes es una baratija, no una verdadera amistad; busca sólo la conveniencia y espera el resultado.

Sin duda el sentimiento del amor esta relacionado con el de una amistad; uno podría llamarle una amistad enloquecida. Puede ser cierto, pero ¿ Alguien ama realmente por querer algo a cambio, promoción o fama ?

El amor puro, sin importarle nada, espera sólo recibir el mismo afecto de regreso. ¿ Entonces una causa que es más honorable podría que podría producir una pasión que sea primaria ?

A estas alturas, me podrías decir: “Discutimos la pregunta de si la amistad puede ser cultivada por su propio bien”. Por el contrario nada requiere una demostración más urgente; pues si la amistad se busca sólo para alimentarse a si misma, la persona que desea ser auto-suficiente debe buscarla.

“¿Cómo, cuando y donde se busca?”

Precisamente, como se busca un objeto de gran belleza, no traer con el objeto de obtener un beneficio, o nos alejamos por la inestabilidad de la Fortuna. Aquel que la busca para situaciones favorables, le quita toda nobleza.

“La persona sabia es auto-suficiente”. Esta frase, mi querido, Lucilio, es explicada de forma incorrecta por muchos; pretenden remover a la persona sabia del mundo, y le fuerzan a deambular dentro de si mismo.

Pero debemos atender con cuidado al significado y marcar hasta donde llega; la persona sabia se basta a si misma para una existencia feliz, pero no sólo por existir. Necesita de la ayuda de otros para existir; pero para una existencia feliz solo necesita un alma recta, una que desprecia la Fortuna.

Debo señalarte una de las distinciones de Crisipo, quien decía que “la persona sabia desea nada, y aún así necesita muchas cosas”. También dice, “el tonto no sabe como usar de las cosas, pero las quiere todas”.

La persona sabia necesita manos, ojos y muchas otras cosas para el uso diario, pero desea nada. Pues desear implica necesidad y nada es necesario para la persona sabia.

Por eso, mientras la persona sabia es auto-suficiente, no tiene necesidad de amigos. Desea amigos, pero no para ser feliz, pues puede serlo sin ellos. El Bien Supremo no requiere ayuda externa; se desarrolla en casa, y surge del interior. Si el bien busca cualquier porción del exterior, corre el riesgo de ser víctima de la Fortuna.

Algunas personas dirían: “¿qué tipo de existencia tendrá la persona sabia si se queda sin amigos y envía a una prisión, o queda varada en un país extraño, se retrasa en un largo viaje, o se pierde en una costa solitaria?”

Su vida será como la de Jupiter, quien, al momento de disolver el mundo, los cuando los dioses se aturdieron y Natura descansa por un rato de su trabajo, se puede retirar en introspección y enfocarse en sus propios pensamientos.

De la misma forma el sabio debe actuar; retirándose a si mismo y vivir en introspección.

Siempre y cuando pueda ordenar sus asuntos de acuerdo a su juicio, es auto-suficiente — si contrae matrimonio, es auto-suficiente, — si tiene hijos, es auto-suficiente— y aún así no podría serlo si tuviera que dejar la sociedad.

El orden natural le orilla a buscar Amistades, no su egoísmo. La Amistad nos atrae como muchas otras cosas. Repelemos la soledad y ansiamos la sociedad, la naturaleza junta a las personas las unas a las otras.

Sin embargo, por más que una persona sabia ame a sus amistades, poniéndolas por encima de su misma, todo el bien sera limitado a su propio ser, y dirá lo que dijo Estilpón y lo que Epicuro le criticara:

Estilpón, después de que su país fue capturado, y perdió su esposa e hijos, emergió de la soledad y desolación para ser feliz. fue cuestionado por Demetrio, (conocido como el Saqueador de Ciudades, por la destrucción que traía consigo).

Demetrio le pregunto: “¿Haz perdido algo?” a lo que Estilpón respondió “tengo todos mis bienes conmigo”.

¡Ese es un hombre valiente y de alma solida! El enemigo conquisto el país, pero Estilpón conquisto al conquistador. “¡ He perdido nada !”. Forzo a Demetrio a preguntarse a si mismo si habría logrado conquistar cualquier cosa.

— “Todos mis bienes están conmigo”

En otras palabras, no considera de valor, nada que le pueda ser arrebatado.

Nos maravillamos de ciertos animales que pueden sobrevivir el fuego sin ningún daño; pero cuanto más maravilloso es una persona que puede caminar de ida y regreso a través de fuego, guerra y devastación; y aún así salir ileso.

¿ Entiendes que tan fácil es conquistar toda una aldea, en comparación de conquistar una sola persona ?

Esta frase de Estilpón se volvió un punto en común entre el Estoicismo; el estoico también puede llegar sus bienes a través de ciudades que han sido quemadas hasta las cenizas; pues el mismo se es auto-suficiente. Esos son los limites que define para su propia felicidad.

Pero no debes de pensar que el Estoicismo es la única escuela capaz de conocimiento noble; Epicuro mismo, quien desorientaba a Estíbalo, hablaba de forma similar (ponlo en mi cuenta, pues ya he saldado mi deuda del día).

Epicuro decía:

“Quien no ve lo que tiene como una amplia fortuna, es infeliz, cuando podría ser amo del mundo entero.”
O quizás la siguiente frase te parece más apropiada, — pues debemos encontrar el significado, no sólo leer las palabras:

“Una persona puede dominar el mundo entero y aún ser infeliz, si no siente que es supremamente feliz”.
En el mismo orden, puedes ver que este sentimiento es universal. Naturalmente encontraras entre los versos de los poetas cómicos:

“Sin bendiciones se encuentra aquel que se cree sin bendición.”
¿Qué importa tu condición, si es mala ante tus propios ojos?

Podrías decir; “¿ Entonces, si un hombre es rico y es amo de muchos, pero esclavo aún de más, se considerará feliz a, basta su propia opinion para ser feliz ?”

No importa lo que uno diga, importa lo que uno sienta; también, no como te sientas en un día particular, sino como te sientas todo el tiempo. No hay razón, por la cual temer que este gran privilegio caiga en manos erróneas, pues una persona sabia esta contenta consigo misma. Los disparates se cansan de si mismos.

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